martes 12 de julio de 2011

Cuarta y quinta jornadas del Curso

Hola, socios y amigos. Vamos a contaros sobre las dos últimas jornadas de nuestro curso de verano. El jueves fue un día largo e intenso. Por la mañana más Flick Flock, seguido del taller de cómic y, después de comer, teatro de clown. Ya por la tarde fuimos a la Casa de los Toruños en el Puerto de Santa María para que nuestro amigo y habitual colaborador, Antonio Carmona, nos regalase los oídos con su charla amena sobre estrellas y planetas. Nos habló de constelaciones, de astrónomos que contribuyeron en su día a hacer de la astronomía lo que es hoy, y nos puso en antecedentes de lo que íbamos a ver aquella tarde en las marismas. Una auténtica delicia. Carmona es un profundo conocedor de la materia y un excepcional comunicador. Junto a él, mirar al cielo nocturno es una experiencia única.

El viernes empezamos la mañana con Ana Arroyo y su musicoterapia. A través de la música los niños pudieron experimentar con sentidos como el
do o el tacto, y aprendieron que hay mucho más en la realidad que simplemente aquello que vemos. Wanda Gattino terminó sus talleres con la creación de personajes diseñados por los propios niños y niñas. Según sus propias palabras, algunos alumnos tenían una sensibilidad especial en el manejo de las tres dimensiones y del color. Quedaron encantados tanto él como los chavales. Y ya por la tarde, mientras los niños asistían a un taller de juegos tradicionales, los padres experimentamos en nosotros mismos qué es eso de la risoterapia. Juan Tracisto demostró ser todo un maestro en el arte de hacer que la gente se ría y elimine, con ello, tensiones y preocupaciones. Como él mismo dijo, todos llevamos un niño dentro, y lo que hay que hacer es sacarlo fuera. Y lo consiguió. Después de estar riendo de manera casi continua durante unas dos horas, nos tendimos en el suelo y, a través de la música y de su propia voz, pudimos disfrutar de una sesión de relajación maravillosa. Al final, entrega de diplomas de asistencia y fotomontaje con imágenes del curso.
Y, como colofón, una nutrida representación de padres y madres fuimos a tomarnos unas cervezas en un chiringuito del Río San Pedro y a celebrar que todo había ido según lo esperado, incluso mejor. Y es que cuando todos colaboramos las cosas funcionan como es debido. En días próximos haremos una reflexión sobre el año académico que acaba, sobre el funcionamiento del XI Curso de Verano de ASUC y sobre nuestra Asociación y sus asociados. Será una invitación al pensamiento constructivo, a la autocrítica en positivo, y a que hagáis, a través de los comentarios que se pueden hacer al pie de cada entrada, cuantas consideraciones estiméis oportunas.Un saludo.